Ya lo he contado en varios sitios, lo he publicado en algunos blog, pero es que aún sigo riendo cada vez que veo y recuerdo esta imagen, la verdad que fue uno de los fines de semana mas bonitos de baloncesto y encima con mi mujer.

Hace poco más de cuatro años finales de octubre del 2011. Aprovechando el puente festivo de todos los santos, nos fuimos a Barcelona a pasar el fin de semana y poder ver el fútbol y el basket, porque además, como todos ustedes saben me apasiona el Barça y nunca había visto un partido en el Palau y eso tenía que ser impresionante.

El partido que ese fin de semana vi fue Barça – Menorca, no era de los mejores, pero yo quería ver de cerca de todos los jugadores, y lo conseguí, Riky, Navarro, Vázquez, Mickeal… conseguí una foto con todos ellos, y además, llegue hasta el palco de autoridades para echarme también una foto con el presidente del club Sandro Rossel.

Pero la anécdota del día me surgió sacando las entradas para el partido de baloncesto, estaba en la fila de las ventanillas del Palau, cuando de repente mi mujer me llama y me dice “Moncho, ese es famoso, pero no me acuerdo de su nombre, lo he visto en la tele jugar a baloncesto”, y le digo “quien es que no lo veo”, y me dice mi mujer “ese, ese que va por ahí andando”. Lo miro y riendo iba el al ver que alguien le había reconocido y mira por donde era Juan Carlos Navarro, jeje… no pude aguantar la risa, Navarro tampoco pudo y mi mujer también se echo a reír, a la pobre no le salía el nombre en ese momento, ni yo sabía como reaccionar, y Navarro se quedó pensando, vamos que no se acuerden de mi nombre, jeje…

Me acerque, estuve hablando con él, le pedí un autógrafo, me eche una fotografía con el, le pregunte que tal estaba, que si íbamos a ganar, no se, me salió el dote de entrevistador en pocos minutos, pero me hizo mucha ilusión poder ver a Navarro tan cerca y poder hablar con el durante unos minutos.

Además lo bonito es que estaba junto a mi mujer, y si no es por ella, yo ni siquiera lo hubiera visto.

Una vez dentro del pabellón y ya vestido de corto, le volví a llamar varias veces, y muy amablemente se acercó y me eche una foto en la pista con él, y riendo le decía, y que no te conocía, y el se echo a reír.

Al final todos contentos, ganamos en fútbol, en baloncesto, mi mujer consiguió una foto con su ídolo Riky y yo estuve con Navarro, y la anécdota pues siempre la recordare con mucho cariño